viernes, 13 de noviembre de 2009

Inseguridad, sindicatos y caos.

Por Juan Manuel Pereira Benitez- Titular de la JP CAUSA POPULAR BROWN


Acabada la agenda sobre la ley de medios audiovisuales, en donde la inseguridad, la pobreza y la degradación de la república parecían ser simples anécdotas del pasado, estás cuestiones parecen haber “resucitado” como por arte de magia. Las denuncias constantes por parte de la oposición sobre el clima crispación deben hacerse eco en la sociedad, la crispación existe pero en un sentido inverso al que los voceros del stablishment señalan. No es casual, que un legítimo clima de conflicto social democrático, en donde distintos sectores de la comunidad nacional defienden y amplían sus intereses y prerrogativas, sean evidenciados por los medios de comunicación, como un caos que supera las posibilidades democráticas de contención. Esta operación de doble discurso, en donde dirigentes de la sub-izquierda financiada en forma espuria por sus aparatos universitarios y redes clientelares, sean presentados a la sociedad como mártires de la lucha contra un gobierno totalitario, mientras por derecha se le da aire a representantes de la farándula, de las corporaciones y de la oposición política, pidiendo mano dura, pena de muerte y demás métodos de criminalización de los sectores populares, es el camino electo por quienes plantean un escenario regresivo, reaccionario y neoliberal. Existe una operación constante de los sectores dominantes argentinos, en pos de destituir a un gobierno democráticamente electo, que goza de legitimidad de origen y ejercicio, ya que los resultados nacionales de la última elección lo colocan como la primera minoría nacional. Gobierno que ha demostrado en muchas ocasiones una autonomía relativa de los grupos de poder fácticos, llámense Sociedad Rural, Grupo Clarín, Coloquio Idea o Departamento de Estado de Norteamérica.

El debate sobre la inseguridad es un tema pendiente de ser discutido por todos los sectores, con un real sinceramiento de las posturas, no existe seguridad posible, si un fortalecimiento del Estado Derecho, la plena vigencia de los DDHH y de sujetos políticos democráticos. La inseguridad o la seguridad, así como la paz, son solo sensaciones sociales, lo que debemos discutir es el delito concreto, sus formas, sus diversificaciones y sus redes. Pero discutir el delito, significa discutir la totalidad del fenómeno, la evasión, la coima, el narcotráfico, los capitales rapaces, la entrega de la riqueza argentina, el trabajo informal, los contratos basura y cientos de temas que la agenda mediática y del stablishment no ponen sobre la mesa porque lesionan severamente sus intereses sectoriales. En Argentina, de cada 100 muertes provocadas en casos de asesinatos, solo 19 son antecedidas por un delito previo, como lo pueden ser el robo, el secuestro o la violación. La mayor cantidad de muertes “delictivas” son producto de riñas callejeras o interpersonales. El delito durante el año 2009 ha provocado 900 muertes, mientras que los accidentes de tránsito 9000, diez veces más. Deberíamos preguntarnos, si es más urgente una ley nacional de vialidad o la mano dura, porque comparando ambos fenómenos, por cada diez posibilidades de muerte que todos tenemos, una corresponde a la delincuencia y el resto al simple hecho de transitar la vía pública con un vehículo.

La oposición política por su parte, ha perdido total autonomía de los sectores dominantes, la feroz campaña del Acuerdo Cívico y Social en contra de los movimientos sociales, denunciándolos como posibles terroristas armados, es una muestra de un lopezreguismo escalofriante, las cartas enviadas por la señora Carrió a las embajadas imperialistas, las escuchas telefónicas del PRO en la Ciudad de Buenos Aires, el accionar fascista de la UCEP, la búsqueda de un “mártir” y las amenazas de del PCR-CCC (que en su momento no se privó de apoyar terroristas de estado, golpistas y a la derecha agraria), enrarecen el clima de concordia que debería reinar en un país en plena reconstrucción luego de 30 años de desestructuración nacional.

Por otro lado, esta campaña destituyente utiliza la lenta transformación estructural de los métodos de organización del movimiento obrero, como herramienta de choque contra la legitimidad gubernamental. La actual legislación es tributaria del proyecto sindical del primer peronismo, en donde el sindicato único por rama y el aparato de masas eran un ideal cristalizado en una estructura social progresiva, en donde la justicia social y el desarrollo económico eran un hecho. Hoy la sociedad ha cambiado, la estructura social es otra y la legislación se debe aggiornar. Sin embargo, esto no significa una pelea entre lógicas morales o ideológicas, entre el peronismo o la izquierda, ya que los gremios enrolados en el MTA en los 90´s hoy dentro de la CGT, han tenido políticas de contención, canalización y resolución de conflictos, así como también grandes luchas triunfantes, camioneros, empleados del peaje, la federación gráfica bonaerense, taxistas, o el sindicato de dragado y balizamiento, son claros ejemplos, así como la conformación de nuevos sindicatos de conducción peronista, como el nuevo gremio de la construcción. El conflicto de subtes, responde a la misma lógica, nuevas representaciones ante viejas estructuras que no supieron canalizar el conflicto, independientemente de la matriz ideológica de su conducción, tal como lo plantea la CTA. El sindicato único por rama y la comisión interna son ideales a los cuales no debemos renunciar, pero la actualización de la legislación laboral, desde la asociaciones profesionales hasta la ley de contrato de trabajo, es un debate impostergable.

Ante esta campaña sucia destituyente y golpista, nos comprometemos a redoblar nuestra militancia, nos comprometemos a defender este proyecto nacional y popular hasta las últimas consecuencias, en el camino de la democracia, la república, el compromiso y la movilización, porque SOLO EL PUEBLO SALVARÁ AL PUEBLO Y DIOS SABE QUE SERÁ PRONTO.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Las diez razones para apoyar la Ley de Democratización de la Representación Política, Equidad y Transparencia Electoral

Por Juan Abal Medina
En las democracias contemporáneas, los partidos políticos son los instrumentos fundamentales de canalización y representación de los intereses sociales. Por eso, para que las democracias de partidos funcionen adecuadamente, es necesario que haya democracia en y entre los partidos. Este proyecto de ley avanza en esa dirección, y por eso enumeramos 10 razones para apoyar su aprobación:

1. Establece la realización de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. La utilización de mecanismos de selección de candidatos que incluyan la participación de la ciudadanía está creciendo en el mundo. Además del caso paradigmático de los Estados Unidos de América, países de la región como Costa Rica, Uruguay y Colombia han incorporado este requisito en su legislación electoral. Incluso en Europa, donde los partidos tradicionalmente seleccionaban a los candidatos mediante los órganos de gobierno partidarios, actualmente se están difundiendo métodos más abiertos, como lo prueban experiencias recientes en Francia, Italia y el Reino Unido. En Uruguay rige un esquema como el propuesto desde 1997, y los partidos son indudablemente más fuertes e institucionalizados que antes. También la Provincia de Santa Fe constituye una valiosa experiencia de aplicación de un sistema similar.

2. La implementación de este sistema impide que quienes sean derrotados en una primaria compitan en la elección general, evitando la proliferación de sellos electorales que se crean para cada comicio y carecen de inserción efectiva en la sociedad. Así, se fortalece a los partidos como herramientas de participación popular en los asuntos públicos, en desmedro de “partidos flash” meramente personalistas. Partidos sólidos, con un robusto anclaje social, contribuyen a una competencia política más estable, que permita a los ciudadanos conocer sus programas de gobierno, emitir un voto informado y controlar más adecuadamente el desempeño de sus representantes.

3. Con el mismo objetivo de garantizar que los partidos políticos cuenten con una representatividad real en la sociedad, se elevan los requisitos para la constitución de un partido (acreditando la afiliación de al menos el 5‰ del electorado), se fortalecen los mecanismos de control sobre dichos niveles de afiliación y se eleva el piso mínimo a alcanzar para mantener la personería (3% del padrón en 2 elecciones sucesivas). En la mayoría de los países existen restricciones similares que impiden la atomización del sistema de partidos, incluyendo en algunos casos elevados umbrales electorales o incluso la fijación de un número mínimo de bancas para conformar un bloque legislativo. La experiencia comparada muestra que la fragmentación excesiva del sistema partidario es perjudicial para la democracia, y por eso este proyecto pretender corregir tal debilidad de nuestro sistema actual, que presenta más de 680 partidos con personería jurídica.

4. Para democratizar efectivamente la competencia electoral, el Estado garantizará a todos los partidos espacios de publicidad en medios audiovisuales, de forma equitativa y proporcional. Junto a esto, se prohíbe la contratación privada de estos espacios, que actualmente consume casi el 90% de los recursos destinados a las campañas electorales. De este modo, la competencia electoral se vuelve más transparente y equitativa, garantizando la difusión de todas las propuestas y su acceso por parte de la ciudadanía. Un esquema como el propuesto rige en Francia, Reino Unido, España, Portugal, México, Brasil y (con pequeñas diferencias) Chile y Colombia, entre otros países.

5. Se prohíben las contribuciones a los partidos por parte de personas de existencia ideal, permitiéndose solamente las de personas físicas. Se entiende que todo ciudadano tiene derecho a apoyar al partido que lo desee, pero las corporaciones en sí mismas no cuentan con ese derecho. Así, se evita cualquier posible influencia de éstas en los actos de gobierno de los partidos políticos, preservando el principio básico de la democracia de la igualdad política de todos los ciudadanos. A la vez, el proyecto establece que se otorguen en forma más equitativa los fondos públicos para los partidos políticos, pasando a distribuirse el 50% en forma igualitaria y el 50% de acuerdo a los resultados de la última elección. Nuevamente, el objetivo es democratizar la competencia electoral.

6. Se regula la publicación de encuestas y estudios de opinión, para que la ciudadanía conozca quién ha contratado y bajo qué metodología ha sido elaborado cada estudio difundido en los medios de comunicación. Junto a esto, se crea un Registro de Empresas de Encuestas y Sondeos de Opinión, que permitirá transparentar el funcionamiento y difusión de estos estudios. Estas disposiciones siguen normativas similares establecidas en países como Brasil, Ecuador, Portugal y Bélgica. El objetivo es que las encuestas no sean utilizadas como un instrumento de manipulación al elector, sino de información y análisis electoral.

7. Se impide a los partidos la presentación de candidatos a ocupar cargos públicos a personas con auto de procesamiento por delitos de lesa humanidad y violaciones a los derechos humanos. Se busca garantizar la convicción democrática de quienes aspiran a representar a la ciudadanía. Nuestra democracia debe decir Nunca Más a los ejecutores del terrorismo de Estado y la represión ilegal.

8. Se unifican los padrones masculino y femenino, terminando con una división anacrónica y prácticamente única en el mundo, y dando un nuevo paso en promover la igualdad de género en la República Argentina.

9. Cubriendo un vacío de la legislación vigente, se regula la constitución de alianzas, confederaciones y fusiones, estableciendo un criterio homogéneo para todos los distritos del país. Se trata de ordenar y hacer más previsible el funcionamiento de nuestro régimen de partidos, tanto para la ciudadanía como para los propios actores políticos.

10. Se incorporan nuevas tecnologías en distintas etapas del procedimiento, a fin de modernizar y agilizar el proceso electoral. En la era digital, es necesario adoptar mecanismos que fortalezcan la celeridad y confiabilidad con que se organizan los comicios, y para ello se crea el Registro Nacional de Electores en soporte magnético. Esto permitirá actualizar la información de los padrones en forma permanente y reducir tiempos y costos del proceso eleccionario.

Por las razones expuestas, el proyecto de Ley de Democratización de la Representación Política, Equidad y Transparencia electoral constituye un salto de calidad institucional que fortalecerá a los partidos políticos, reducirá la brecha entre representantes y representados y mejorará el funcionamiento de la democracia argentina.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

CAUSA POPULAR BROWN PARTICIPÓ EN EL ACTO DE LA CTA EN ADROGUÉ















El secretario General de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Hugo Yasky, y el secretario General de Suteba, Roberto Baradel, presentaron anoche en Almirante Brown el plan de “Blindaje social para la distribución de la riqueza” que impulsa esa organización sindical.
Este paquete de medidas que la CTA prevé enviar al Congreso, establece entre sus principales puntos la homologación del convenio 158 de la Organización Internacional del Trabajo que prohíbe los despidos sin causas, una modificación de la Ley de Movilidad Jubilatoria y una Ley de Garantía de Libertad Sindical.
El acto de presentación del plan se llevó a cabo en el gimnasio del Colegio Nacional de Adrogué y fue organizado por la regional Brown de la CTA.
Al mismo asistieron, dirigentes y militantes de la CTA, Causa Popular Brown, Suteba y el Frente Transversal de Brown y distritos cercanos como Lomas de Zamora, Lanús, Presidente Perón, Florencio Varela y Brandsen, entre otros.
En su discurso frente a los militantes que colmaron las instalaciones del gimnasio del Colegio Nacional de Adrogué, Baradel valoró algunas medidas adoptadas este año por el Gobierno Nacional que, según recalcó, eran reclamos de la CTA como la nueva Ley de Medios y el reciente decreto que establece la asignación universal por hijo.
“Queríamos la asignación universal porque para nosotros un pibe de Jujuy, de Longchamps, de Burzaco o de la Capital Federal tienen el mismo derecho por haber nacido en esta Patria. Finalmente la Presidenta de la Nación tomó este debate de tantos años y lo convalidó. Es la conquista más alta”, consideró.
Por su parte, Yasky resaltó en su alocución la “autonomía” que tiene la CTA y que les permite “defender las cosas que este Gobierno ha hecho y que significan avances y criticar y exigir aquellas cosas que todavía no hace”.
En este marco y al igual que Baradel, elogió la implementación de la asignación por hijo y sostuvo que “es una conquista del pueblo argentino”.
No obstante, aclaró que con esta medida lejos está de resolverse el problema de la pobreza en el país y puntualizó que para solucionar este flagelo “hay que terminar con la dominación económica de los grupos y los bloques dominantes que son los que impiden que se viva con la dignidad que se necesita”.
En este contexto, sentenció que el principal problema que afecta al país no es la inseguridad sino la falta de profundización en las políticas de redistribución de la riqueza.
“Si resolvemos la desigualdad con la lucha del conjunto, habremos resuelto más tarde el problema de la inseguridad, este es el desafío que tenemos. Necesitamos más distribución de la riqueza”, concluyó.

domingo, 1 de noviembre de 2009

UN AÑO DE CAUSA POPULAR EN ALMIRANTE BROWN
















El viernes 30 de Octubre en Burzaco, se celebró en la sede central de Causa Popular Alte. Brown, los 26 años de apertura democrática y el primer aniversario de la inauguración del local partidario; con una nutrida concurrencia de referentes de la cultura, territoriales, juveniles, universitarios y estudiantiles del espacio conducido por la Prof. Daniela Bambill, y con la presencia de personalidades de la política distrital, provincial y nacional, tales como el Diputado Nacional Ariel Pasini, el Diputado Provincial Daniel Gurzi, Eduardo Fabiani , vicepresidente del PJ de Almirante Brown, Ana Geneiras , Subsecretaria de Desarrollo social de Almirante Brown, Hugo Gasalla titular de la CTA del distrito, Cecilia Ceccini Prosecretaria gremial de SUTEBA Provincia, Julio Ríos titular de Carta abierta Regional Sur, Julio Rodríguez Presidente del Bloque FPV-PJ de Esteban Echeverría, el Dr. Veiga, Secretario de tierras de Esteban Echeverría, Dr.Carlos Leguizamón Director del Hospital Meléndez de Adrogué, representantes del Centro de Panaderos de Almirante Brown, entre otros dirigentes.
El acto comenzó a las 21 hs. Con un lunch para el agasajo de los invitados y una hora más tarde, se agradeció la presencia de los presentes, tomando la palabra Daniela Bambill conductora distrital de Causa Popular. El discurso de la Profesora comenzó con una recorrida sobre el exponencial crecimiento de la organización, que hoy cuenta con 4 unidades básicas , una biblioteca popular en el barrio Arzeno, una copa de leche diaria en el barrio Betharram, referentes territoriales e instituciones como clubes y sociedades de fomento en 5 localidades y en el asentamiento 6 de Diciembre, un Frente Cultural que nuclea artistas y músicos, el Grupo EVA de universitarios justicialistas, agrupaciones estudiantiles y centros de estudiantes. Luego repasó la historia de la agrupación en el distrito, aduciendo el crecimiento de la misma, a una nueva concepción de la política en donde la militancia es un valor fundamental, haciendo eje en el rol dinámico que imprime la juventud. También se refirió al escenario nacional, provincial y municipal a partir de la discusión actual de la reforma política, respaldando al gobierno de Cristina Kirchner como lugar natural de la orientación política de la agrupación, llamando a hacer una apuesta por fortalecer el Justicialismo, a partir del trabajo militante y el esfuerzo cotidiano, dejando en claro que Causa Popular quiere dejar su impronta en el PJ con una participación plena en el consejo partidario.
Posteriormente, el Diputado Nacional Ariel Pasini continuó con la ronda de oradores, centrando su exposición en las medidas progresistas del gobierno nacional, y en el rol que le cabe a los jóvenes de cara al futuro, haciendo hincapié en la formación de cuadros políticos. Luego le dio su respaldo a la construcción de Causa Popular en Almirante Brown.
Daniel Gurzi conductor provincial de Causa Popular, prosiguió hablando sobre la satisfacción que le produce el crecimiento cualitativo y cuantitativo de Causa Popular en el distrito y reconociendo el esfuerzo que realizan sus compañeros diariamente. Llamó a construir la unidad en la diversidad, a poder establecer consensos y superar las diferencias menores, entendiendo que el rol de la crítica es noble cuando se intenta reconstruir el Partido Justicialista. Continuó hablando del escenario nacional, de la recuperación enérgica del gobierno luego del 28 de Junio e instó a continuar acompañando al oficialismo nacional. El diputado provincial, también repasó la situación regional y los desafíos que quedan por delante en América Latina, cerrando su discurso con un fuerte respaldo a Causa Popular Almirante Brown y a Daniela Bambill.
El cierre estuvo a cargo de Eduardo Fabiani, quien convocó a caminar juntos en la senda de la militancia para revitalizar el PJ, para poder apoyar al gobierno nacional, provincial y municipal, agradeciendo la invitación al acto.

lunes, 26 de octubre de 2009

Sobre culos, profecías y espionaje cheto

Por Dante López Foresi
Periódico El Vigia: http://www.agenciaelvigia.com.ar



Mientras medio país debate en profundidad el término "culo", por haber sido mencionado por Francisco De Narváez y Carlos Reutemann y la conjugación del verbo "chupar" que realizó Diego Maradona, como si en realidad se tratara de tres mentes selectas del Iluminismo y no de tres referentes primitivos de la sociedad, cuyos méritos "intelectuales" son: tener plata y un tatuaje en el cuello, haber salido siempre segundo en su oficio y patear la pelota como los dioses, respectivamente, un embrión realmente peligroso crece desde las páginas y voces de cierta prensa que no logró digerir la aprobación de la Ley de Servicios Audiovisuales.

La autoproclamada "líder de la oposición" Elisa Carrió profetiza desde su parnaso apocalíptico, que "Kirchner prepara algo para Diciembre", "el gobierno tiene armas", "le pido a la gente que no concurra a movilizaciones masivas" e incongruencias por el estilo, para terminar con un maternal "no quiero que la gente se preocupe". Erróneamente, el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández descalifica y exculpa a la dirigente del ARI diciendo que "está pirucha y no tiene los patitos en fila". Y decimos que la respuesta oficial es errónea, justamente porque exculpa por sospecha de inimputabilidad a la blonda referente de la oposición, quien en realidad ya debería haber sido citada por un fiscal para responder por sus gravísimas acusaciones y pronósticos, que generan el caldo de cultivo propicio para la pérdida de la paz social.

Paralelamente, aparece por el Gobierno de la Ciudad un espía cuyo nombre jamás pasaría desapercibido: Ciro James. Este hombre realizó escuchas telefónicas a dirigentes sociales y políticos, mientras cobraba un contrato autorizado por Mauricio Macri. La causa judicial prosigue y promete mayores novedades, en un caso de espionaje interno propio de la dictadura militar y cuyo responsable máximo es, precisamente, Mauricio Macri por dos motivos: si en realidad no sabía que James perteneció a la Policía Federal y era amigo del ex Jefe de la aún nonata Policía Macrista "Fino" Palacio, es responsable por incapacidad de gestión y por contratar a personajes siniestros para realizar tareas aún más deleznables. Y si en realidad conocía los antecedentes de James, no hace falta mencionar el cúmulo de responsabilidades penales que deberá enfrentar Macri en esta suerte de "espionaje cheto" del subdesarrollo porteño.

En el caso de Carrió, la pérdida de valor de la palabra por años de manoseo por parte de medios y periodistas que dieron prioridad al "escándalo mediático" por sobre la responsabilidad informativa, inventando dirigentes políticos que no poseen trabajos de base y en caso de perder presencia en los medios terminarían abruptamente sus carreras políticas, indigna por la falta de criterio a la hora de poner sensatez en un país medularmente insensato. Títulos catástrofe, reportajes interminables e invitaciones hasta a programas de cocina para que Elisa Carrió responda los mismos dislates mencionados, no hacen más que degradar no sólo al periodismo, sino a la calidad política argentina misma.

Este tipo de dirigentes, incluyendo al mismo Macri, son parte de un fenómeno de creatividad mediática que nació con Carlos "Chacho" Álvarez: inventar y promover desde la prensa referentes dirigenciales para manejar la agenda política nacional al antojo de los grandes grupos mediáticos. Seguramente, tanto el ARI, los partidos que integran la Coalición Cívica y el PRO, poseen cuadros y dirigentes de base que, generalmente, son relegados a posiciones de conducción barrial, pero apartados de las marquesinas donde relucen los nombres de semejantes irresponsables como los que mencionamos. Lo descripto es un ejemplo acertado de lo que se denomina "clientelismo político", en este caso ejercido por la oposición. Poseer afiliados y estructura, para justificar la presencia mediática del dirigente.

Será hora, tal vez, de que las bases de la oposición se fagociten a sus propios dirigentes para dejar en claro que la sociedad, la política, el periodismo, el Poder y las prioridades populares se construyen desde abajo y no desde los caprichos discursivos y profecías de dirigentes con escaso o nulo talento y dudosa legitimidad representativa.

Sino, deberíamos suponer que las bases del ARI son apocalípticas y ciclotímicas y que en el PRO son todos espías. Y es obvio que no es así. Sólo falta que ellos, orgánicamente, lo demuestren.

domingo, 25 de octubre de 2009

17 de Octubre: pasado y presente


Por Alberto Schprejer



A las 6 horas, Juan Perón ingresa al Hospital Militar. A las 7, en Brasil y Paseo Colón, la policía dispersa alrededor de mil personas que se dirigían hacia la Casa de Gobierno. A las 8 y 30 es disuelta una manifestación en Independencia y Paseo Colón. A las 9, por Alsina, hacia el oeste, va una columna estimada en 4000 trabajadores. A las 9 y 30 es dispersada una concentración reunida frente al Puente Pueyrredón de alrededor de 10.000 personas. A mitad de mañana, grupos de trabajadores reclaman frente al Hospital Militar, exigiendo ver a Perón. Las radios informan que se está generalizando la huelga, no obstante que la CGT declaró el paro para el día 18. Al mediodía, la policía vuelve a dispersar a grupos de manifestantes que se habían concentrado en Plaza de Mayo. FORJA emite una declaración donde sostiene que "en el debate planteado en el seno de la opinión, está perfectamente deslindado el campo entre la oligarquía y el pueblo... y, en consecuencia, expresa su decidido apoyo a las masas trabajadoras que organizan la defensa de sus conquistas sociales". Después del mediodía, la policía modifica su actitud frente a los manifestantes. "La crisis del poder liberó los sentimientos de los agentes de la tropa —afirma Perelman— muchos de ellos provincianos y con bajos sueldos... Los vigilantes se declararon peronistas". A las 15 y 30, un grupo de sindicalistas mantiene una reunión con Perón en el Hospital Militar. En las primeras horas de la tarde, varias columnas confluyen, en Avellaneda, ante el puente. "Era una muchedumbre de 50.000 personas —sostiene Cipriano Reyes—... Minutos después, las pasarelas del puente comenzaron a bajar y la muchedumbre se lanzó para pasar al otro lado". Han pasado ya las 16 horas cuando, ante el crecimiento de la concentración popular, el presidente Farrell envía a algunas personas de su confianza para conversar con Perón y encontrar una salida a la crisis…

Rato después, Farrell y Perón conversan en la residencia presidencial. "Me dijo Farrell: —Bueno, Perón, ¿qué pasa? —. Yo le contesté: —Mi General, lo que hay que hacer es llamar a elecciones de una vez. ¿Que están esperando? Convocar a elecciones y que las fuerzas políticas se lancen a la lucha— —Esto está listo—, me contestó —y no va a haber problemas—. —Bueno—, le dije, —Entonces, me voy a mi casa—. —No, déjese de joder—, me dijo y me agarró de la mano. —Esa gente está exacerbada, ¡nos van a quemar la Casa de Gobierno!”—.

Aproximadamente a las 23 horas, Farrell y Perón ingresan a la Casa Rosada. “—Venga, hable—, me dijo Farrell”, recuerda Perón. Minutos después, el coronel ingresa al balcón y se abre ante su mirada un espectáculo majestuoso mientras una ovación atronadora saluda su presencia. En la noche de Buenos Aires, una inmensa muchedumbre, que algunos estiman en trescientos mil, otros en quinientos mil y el diario La Epoca en un millón de personas, vibra coreando su nombre: ¡Perón! ¡Perón! Los diarios encendidos a manera de antorchas resplandecen sobre la negrura nocturna celebrando la victoria popular. Alguien alcanza una bandera hasta el balcón: es una bandera argentina que lleva atada una camisa. El coronel la toma y la hace flamear de un lado a otro, ante la algarabía popular. ¡Ar-gen-ti-na! ¡Ar-gen-ti-na! Farrell y Perón se abrazan, produciendo un nuevo estallido de júbilo popular. El presidente intenta vanamente dirigirse a los manifestantes, pero el impresionante griterío no se lo permite. Finalmente, pronuncia unas pocas palabras para comunicar que el gobierno no será entregado a la Corte Suprema, que ha renunciado todo el gabinete, que el coronel Mercante será designado Secretario de Trabajo y Previsión y que "otra vez está junto a ustedes el hombre que por su dedicación y empeño ha sabido ganar el corazón de todos: el Coronel Perón".

El coronel, profundamente conmovido, se acerca al micrófono. "¡Imagínese —recordará años después— ni sabía lo que iba a decir... Tuve que pedir que cantaran el himno para poder armar un poco las ideas". Concluido el himno nacional, el coronel se dirige a la multitud: "Trabajadores. Hace casi dos años, desde estos mismos balcones, dije que tenía tres honras en mi vida: ¡la de ser soldado, la de ser un patriota y la de ser el primer trabajador argentino!” Una larga ovación interrumpe el discurso. El coronel comunica al pueblo que ha sido firmada su solicitud de retiro y que esa renuncia a su carrera militar la ha dispuesto "para ponerme al servicio integral del auténtico pueblo argentino... Muchas veces me dijeron que ese pueblo por el que yo sacrificaba mis horas de día y de noche, habría de traicionarme. Que sepan hoy los indignos farsantes que este pueblo no engaña a quien no lo traiciona. Por eso, quiero, en esta oportunidad, como simple ciudadano, mezclado en esta masa sudorosa, estrechar profundamente a todos contra mi corazón, como lo podría hacer con mi madre...". Su discurso resulta interrumpido, varias veces, por la pregunta que inquieta al pueblo: ¿dónde estuvo? Pero él prefiere no contestar y finalmente le pide al pueblo: "No me pregunten ni me recuerden cuestiones que yo ya he olvidado. No quiero empañar este acto con ningún mal recuerdo." Luego afirma: "...Ha llegado el momento del consejo. Trabajadores: únanse, sean hoy más hermanos que nunca...Y les pido que realicen el día de paro festejando la gloria de esta reunión de hombres de bien y de trabajo, que son la esperanza más pura y más cara de la patria". Desde el gentío, surge la ocurrencia: ¡Mañana es San Perón! ¡Mañana es San Perón!

(El 17 de octubre de 1945. Extractos del sabroso relato del Prof. Norberto Galasso).

Pese a la enorme distancia que nos separa de aquellos acontecimientos, comienza a percibirse el resurgimiento de aquellos sueños olvidados, de aquella mística de movilización, de aquella necesidad de participar en los destinos de la Nación.

De la mano de la recuperación del empleo, de salarios dignos, de la mejora en las condiciones de trabajo, los trabajadores han comenzado un persistente camino de recuperación de su participación en las decisiones fundamentales del destino nacional.

A través de sus organizaciones sindicales, de la militancia social y política, y de miles de compañeros nucleados en organizaciones sociales, libres del pueblo, comienzan a manifestar su negativa a desandar el camino iniciado el 25 de mayo de 2003. A lo largo y a lo ancho del país han comenzado a reunirse en asambleas, en plenarios, para manifestar, como en aquel 17 de Octubre, que el proceso de reconstrucción de una Argentina más justa, libre y soberana es irreversible. Que no hay marcha atrás.

Esto lo ha entendido también la oposición. El grado de virulencia de su prédica indica que no están dispuestos a resignar sus intereses, en algunos casos son sectores dominantes de la economía, en otros importantes sectores de la clase media, que como en el proceso del ‘45 al ‘55, una vez alcanzado el ascenso social, o resueltas sus deudas, creen que la única manera de mantener lo conquistado es pisoteando las conquistas de los más humildes. No entienden que son parte del pueblo, que estamos unidos por un mismo destino.

El gobierno de la compañera Cristina Kirchner ha retomado la iniciativa política luego de la derrota del 28 de junio y tomó medidas que indican el compromiso del gobierno con una política de redistribución del ingreso y de profundización del rumbo democrático. La estatización de los fondos de pensión y la reciente sanción de la ley de medios audiovisuales expresan esas convicciones que son parte de la estrategia de profundización del modelo productivo con inclusión social. Como decía Perón, con más democracia, con elecciones y a favor de los trabajadores.

Para reconstruir la Nación es necesario reconstruir la política como herramienta del proceso de cambio social. Hay que democratizar la vida de los partidos políticos para que ellos vuelvan a ser instrumentos de la participación de las mayorías en el rumbo nacional, y hay que avanzar en el debate cultural, en el debate ideológico que nos permita a los peronistas, por ejemplo, comprender que nuestro movimiento no puede ser instrumento del neoliberalismo, que no puede estar al servicio de los capitales extranjeros y ejecutar una política de flexibilización laboral, como ocurrió en los ‘90, que alumbró la mayor desocupación de la historia argentina.

Los peronistas nos debemos ese debate, de cara a la sociedad, para reconstruir el movimiento, su militancia, para alumbrar una nueva esperanza de participación, para dejar en claro que nuestra misión en la Argentina es siempre defender a los trabajadores, junto a otros sectores políticos y sociales, para afianzar un rumbo independiente para nuestra Nación.